El proyecto se desarrolla a partir del estudio de viabilidad promovido por el Gobierno del Municipio de Cortazar para la creación de un sendero que vincule la comunidad de Cañada de Caracheo con la cima del cerro del Culiacán. El planteamiento atiende a la trascendencia del sitio como montaña sagrada y escenario histórico de rituales y peregrinaciones, buscando consolidar un recorrido de 4.5 km que salve una elevación de 1,050 metros entre el punto de partida y la cumbre.
La propuesta se articula mediante un sistema de cinco plazas o puntos de estancia estratégicos, definidos tras un proceso riguroso de investigación documental y reconocimiento de campo que permitió cartografiar la ruta óptima. El proyecto se concibe como una red continua que organiza el ascenso en función de la practicabilidad y los valores paisajísticos, configurando una secuencia de experiencias que refuerzan la legibilidad del sitio y ponen en valor el entorno natural circundante.
CRÉDITOS
CORTZAR, GTO.
2007
Diseño: H2O ARQUITECTOS / SERGIO MARTÍNEZ LEÓN
Renders: Actualización SML Atelier
Cada nodo se define a partir de una materialidad honesta, utilizando casi en su totalidad piedra recolectada del propio sitio para forjar tanto el sendero como las estructuras complementarias. Estas intervenciones se proyectan como reminiscencias del carácter sagrado prehispánico del cerro, tomando la forma de yacatas que se integran al paisaje sin aportar alteraciones mayores, consolidando puntos de referencia que respetan la identidad y el valor simbólico de la montaña.
En conjunto, la propuesta establece una relación integrada entre paisaje, infraestructura y memoria, donde la continuidad del recorrido y la interacción con los elementos del sitio construyen una experiencia urbana y natural accesible, habitable y profundamente vinculada a la vida colectiva y espiritual de la región.